EL CASO DE JIM SEVIGNY

En un primer momento, James Sevigny no sabía dónde estaba. Estaba tirado en el suelo cuando volvió en sí, y se estremeció al darse cuenta de cuánto de su sangre había salpicado a través de la nieve.Sevigny había tenido el presentimiento de que iba a morir así. Él simplemente no tenía la menor idea de que iba a suceder en esta mañana de primavera.
Sólo momentos antes, el 28-años de edad, alpinista trepaba en una parte aislada de las Montañas Rocosas canadienses. De repente, se oyó un tremendo rugido: avalancha. Sevigny perdió el conocimiento como una pared de nieve lo arrojó 2.000 metros más abajo.
Cuando despertó Sevigny, apenas podía estar de pie. Su espalda estaba rota en dos lugares, sus rodillas estaban reventado, y tenía una hemorragia interna. Él perdió la esperanza de sobrevivir y se acurrucó en la nieve a morir. Pero entonces sintió una extraña sensación. Sintió que alguien detrás de él y oyó una voz: ".. No, no se puede renunciar Tienes que vivir" 
"Fue justo por encima de mi hombro derecho", dijo Sevigny. "Fue como si me gustaba meterme depende de usted y poner mi nariz de un cuarto de pulgada de su cuello. Fue ese tipo de sensación física."
Lo que sucedió después fue tan profunda que Sevigny, un científico que desdeña la religión organizada, dice que él no podía hablar de ello durante años después sin llorar. Sevigny todavía no sabe quién pertenecía esa voz, pero otro hombre hace. 
Después de la avalancha, Sevigny dice, él se desmayó durante una hora en la nieve antes de venir a. El cuerpo arrugado de un compañero de escalada estaba cerca. La caída le había matado.
"Había sangre por todas partes", dijo. Cuando escuchó por primera vez la voz, Sevigny dice, que le recordaba a una mujer. Era cariñoso y afectuoso, y se lo dio consejos prácticos: ". Usted tiene que conseguir su chaqueta en Usted tiene que conseguir el agua."
Incluso le dijo que arreglar el goteo de la sangre de su cuerpo en forma de flechas, señalando la forma en que caminaba por los rescatistas de casos surgió en su juicio.
"Yo no cuestiono eso", dijo Sevigny. "Yo no pienso en eso. Hice exactamente lo que dijo la voz."
La presencia lo llevó a través de un valle al camping de Sevigny.Constantemente le animó cuando sintió el deseo de rendirse.
Cuando llegó al campamento, Sevigny vio a tres personas esquí cercana y pidió ayuda.
En ese momento, la presencia lo dejó, él dice.
El trío se precipitó hacia Sevigny. Uno era un guía de montaña, otra era una élite esquiador de fondo, y la última persona era una enfermera

LA SEÑORA QUE SALVA NIÑOS...

Charles Webster Leadbeater cuanta otra interesante experiencia en su libro

La hija menor de un obispo anglicano salió a pasear con su madre por las calles de la ciudad en donde vivían, y al cruzar inadvertidamente de una a otra acera, la niña fue atropellada por los caballos de un carruaje que embocaba por la esquina. Viéndola su madre entre las patas de los animales, abalanzándose con el natural temor de que hubiese recibido grave daño; pero la niña se levantó ilesa del suelo, diciendo: «¡Oh mamá! No me he hecho daño, porque un alguien, vestido de blanco, evitó que los caballos me pateasen, ahuyentando de mí todo temor.»

 Un caso ocurrido en el condado de Buckingham cerca de Burnham Beeches es notable por haber persistido durante bastante tiempo la manifestación física del auxilio espiritual. Dos niños de un modesto colono se quedaron a jugar en la solana mientras que sus padres y los mozos de labranza estaban en el campo ocupados en las faenas de la recolección. Los pequeños, ansiosos de corretear por el bosque, se alejaron demasiado de la casa y no dieron con el camino de vuelta. Cuando los fatigados padres regresaron al oscurecer, echaron de menos a los niños, y después de buscarlos infructuosamente por las casas vecinas, enviaron a los jornaleros en pesquisas por distintas direcciones. Sin embargo, toda la exploración resultó inútil, volviéndose al cortijo con afligido semblante; pero entonces vieron a lo lejos una luz extraña que se movía lentamente a través de los campos lindantes con la carretera.

 La luz tenía la forma de una esfera de hermoso color dorado, enteramente diferente de la de los relámpagos, permitiendo distinguir a los dos niños que todavía correteaban por el campo iluminado por la prodigiosa claridad. Los padres y sus criados acudieron inmediatamente al paraje indicado, persistiendo la luz hasta que, reunidos con los niños extraviados, se desvaneció en tenebrosa oscuridad. Lo sucedido fue que al llegar la noche y viéndose perdidos, erraron los niños por el bosque después de pedir socorro a gritos durante algún tiempo, hasta que al fin el sueño los rindió al pie de un árbol. Luego, según ellos mismos dijeron, los despertó una hermosísima señora que llevaba una lámpara y que, cogiéndolos de la mano, los iba encaminando a casa cuando sus padres los encontraron. Por más que los niños dirigieron algunas preguntas a la aparición, ésta no hizo más que sonreír sin pronunciar palabra. Los dos niños demostraron tal convencimiento en el relato, que no hubo medio de quebrantar su fe en lo que habían visto. Digno de mención es, sin embargo, que aunque todos los circunstantes vieron la luz y pudieron distinguir perfectamente los árboles y plantas que caían dentro del círculo de iluminación, para ninguno de ellos, sino para los niños, fue visible la aparición.

EL AUXILIADOR EN FORMA DE MADRE...

Otra experiencia contada por Leadbeater en "Sobre los ángeles de la guarda y otros protectores invisibles" es la siguiente:

El conocido sacerdote Dr. John Mason Neale, cita un caso,que Leadbeater escribe, en el que se echa de ver más distintamente la acción protectora. Cuenta el reverendo Mason que un hombre recién enviudado fue de visita con sus niños a la casa de campo de un amigo. Era la casa vieja, estaba aislada, y en la planta baja había largos y oscuros corredores por donde los niños acostumbraban a jugar placentera mente al escondite. Pero en aquella ocasión quisieron subir al primer piso con gravedad de personas mayores, y dos de ellos dijeron que, al pasar por uno de los corredores, se les había aparecido su madre, mandándoles retroceder. Examinado el lugar del suceso, se evidenció que de subir los niños unos cuantos peldaños más, se hubiesen caído a un patio descubierto, interpuesto en su camino. La aparición de su madre los salvó así de una muerte segura.

 En este ejemplo podría interpretarse que la misma madre estaba velando todavía por sus hijos desde el plano astral, y que (según ha sucedido en algunos otros casos) su intenso deseo de preservarlos del peligro en que tan descuidadamente iban a perecer, le dio la facultad de manifestarse visible y auditivamente por un instante, a sus hijos,o tal vez sólo la de sugerirles la idea de que la veían y escuchaban. Pero es posible también que cualquier otro protector, para no amedrentar a los niños, tomase la figura de la madre,para que estos les resultase más familiar. Pero es un preciosa historia,en la que nos habla de un vigilante amor maternal por esos seres que están a nuestro lado.

EL CAMINO CONTRA EL DOLOR (4)

El siguiente capítulo de esta travesía sincrónica para ampliar la aplicación y usos de los agentes anestésicos sucedió en 1885.Aunque Andrean Niemann logro aislar la cocaína,el principio activo de las hojas de coca y se conocía sus efectos anestésicos tópicos,estuvo completamente abandonado por la comunidad médica hasta que Sigmund Freud quiso experimentar los usos que la cocaína podía tener en la curación de depresiones,psicosis,transtornos maníacos y dolor crónico.Llamó a un colega,el doctor Koller para que le ayudase.Freud tenía en su poder unos pocos gramos de la rarísima cocaína cristalizada.La cocaína era muy usada entonces como método sustitutivo de los adictos a la morfina.Freud realizó un artículo sobre el posible uso de la cocaína en esos casos,pero el escaso éxito que tuvo,y el hecho que se descubriese su enorme poder adictivo,le hizo abandonar la idea de utilizar cocaína como métido terapeútico,y se marchó a visitar a su prometida.Pero el doctor Koller,que era oftalmólogo,se le ocurrió usar cocaína diluida en los ojos de los pacientes que sentían dolores oculares debido a tracoma o  iritis.Nacía así la anestesia local usando la cocaína como componente activo,que no se hubiese puesto en marcha si Feud no hubiese decidido marcharse de viaje,ni tener en su posesión esta droga en forma cristalizada.

Hasta el día de hoy,se siguen usando estas sutancias para evitar el dolor a los millones de personas que cada año son sometidas a cirugías mayores o menores.El éter fue el anestésico general estandar hasta principios de la década de 1960,para ser sustituido por el halotano,pero a partir de 1990 comenzaron a utilizarse otros anestésicos a partir del éter,como el isufluorano o el enfluorano.El óxido nitroso sigue utilizándose en las anestesias de componente hipnótico y la cocaína para los anestésicos locales más usados por la medicina,como la lidocaína o la benzocaína.

Como en una historia planificada por etapas durante unos 40 años,toda la evolución de la anestesia surgió a partir de casualidades extraordinarias,encadenadas y entrelazadas una con otra.Cada etapa superaba a la anterior,hasta el día de hoy,en que en las operaciones quirúrgicas,en los partos,en la extraccion de dientes,etc..ya no hay dolor porque parece que una inteligencia superior fue creando un cúmulo de casualidades extraordinarias.No hay pruebas,es solo una teoría,pero todo parece indicar que la casualidad no existió tampoco para ese caso.

EL SER QUE PROTEGIÓ AL NIÑO DEL FUEGO

En el libro aparece esta otra experiencia,profundamente impresionante en cada detalle del suceso.

Hace pocos años sucedió en Londres un interesante caso relacionado con la salvación de un niño en un terrible incendio que estalló cerca del barrio de Holborn, destruyendo por completo dos casas. Las llamas habían tomado tal incremento antes de advertirse el siniestro, que los bomberos se vieron precisados a dejar que el fuego devorase las casas, convirtiendo todos sus esfuerzos a localizar el incendio y poner en salvo a los moradores. Lograron salvarlos a todos excepto dos: una vieja que murió asfixiada por el humo, antes de que los bomberos pudiesen auxiliarla, y un niño de cinco años de quién nadie se había acordado entre la turbación y pánico que a los inquilinos les causara la voz de fuego.

Sin embargo, semejante olvido tenía su fundamento psicológico, porque el niño no habitaba de ordinario en aquella casa, sino que obligada su madre a ir a Colchester para asuntos de familia, lo había confiado aquella noche a la hospitalidad de una parienta suya que era precisamente inquilina de una de las casas incendiadas. Así es, que cuando todos estuvieron en salvo y los edificios envueltos en llamas, se acordó la pobre mujer con espanto del niño cuya guarda le habían confiado. Viéndose impotente de volver a la casa y llegar hasta la alcoba del niño, prorrumpió en desesperado llanto; pero un bombero resolvióse entonces a intentar un supremo esfuerzo, y enterado por la inquilina de la exacta situación de la alcoba, penetró heroicamente por entre aquel infierno de fuego y humo.

 A los pocos minutos reaparecía con el niño sano y salvo, sin el más leve chamusqueo. El bombero refirió que la alcoba estaba ardiendo y con la mayor parte del suelo hundido, pero que las llamas, contra su natural propensión, retorcían sus lenguas hacia la ventana de modo tal que jamás lo había él notado en su larga experiencia del oficio, dejando enteramente intacto el rincón donde estaba la cama del niño, aunque ya se veían medio quemadas las vigas del techo. Dijo también que había encontrado al niño presa del natural terror, pero que al acercarse a él con serio peligro de su vida (y esto lo declaró el bombero repetidas veces), vió una figura como de ángel «gloriosamente albo y resplandeciente, inclinado sobre la cama en actitud de cubrir al niño con la colcha». Estas últimas fueron sus propias palabras. Añadió después que no había sido víctima de alucinación alguna, porque el ángel estaba rodeado de un nimbo de luz y pudo verle distintamente por unos cuantos segundos, antes de que desapareciese al acercarse el salvador a la cama del niño.

Otra circunstancia curiosa de este suceso fue que, aquella misma noche, la madre del niño no pudo conciliar el sueño en su alojamiento de Colchester, viéndose continuamente atormentada por la tenaz idea de que a su hijo le amenazaba una desgracia. Tan persistente fue el presentimiento, que por último se levantó para impetrar fervientemente del Cielo que protegiese al niño y le salvase del peligro. Oración que obviamente pareció ser escuchada.

LAS INVESTIGACIONES DE C.H. LEADBEATER

Charles Webster Leadbeater (1854-1934) fue un escritor británico,vinculado al movimiento neorreligioso teosófico. Este movimiento,dirigido por Helena Blavatsky desde Nueva York tuvo una excepcional importancia por su aportación al fin del sectarismo religioso que había existido hasta entinces,

La teosofía era movimiento filosófico-religioso-espiritual mezcla de cristianismo,hinduísmo,judaísmo y budismo,y fue el germen en pleno siglo XIX de los actuales movimientos,que datan de los últimos años del siglo XX de los movimientos Nueva Era entre los que se incluyen el estudio de las experiencias angélicas sin el dogmatismo de los religiones institucionalizadas.

Leadbeater fue,pues el precursor del estudio serio de la existencia de los ángeles protectores que están a nuestro lado,a través, no de una fe irracional y ciega,sino a través de las experiencias de la gente. El fruto fue su libro ,en el que se incluyen casos ocurridos en Londres y alrededores en pleno siglo XIX,lo que muestra lo lógico,y es que estas experiencias han existido siempre.

Leadbeater habla de varios casos,los cuales voy a exponer aqíi:

Un caso de milagrosa protección a niños ocurrió en las riberas del Támesis, cerca de . Esta vez el peligro no provenía del agua. Tres pequeñuelos que vivían en el pueblo de Shottesbrook , fueron a dar un paseo con su aya por la margen del remolque. De pronto, en una revuelta se les echó encima un caballo que remolcaba una lancha y en la confusión del atropello dos de los niños se adelantaron hacia el lado izquierdo de la soga y tropezando en ella cayeron al río. El barquillero, al percatarse del accidente, se abalanzó con intento de salvarlos, pero asombrado vid que como por milagro flotaban sobre el agua, moviéndose suavemente hacia la orilla. Esto fue lo que el barquillero y el aya presenciaron; pero los niños refirieron acordemente que “un hermoso joven de resplandeciente blancura” había estado junto a ellos en el agua, sosteniéndolos y guiándolos hacia la orilla. La hija del barquillero, que a los gritos del aya acudió desde su choza, dijo en corroboración del relato de los niños, que también ella había visto como «una hermosa señora» los conducía hacia la orilla.

Es imposible no asegurar qué una especie de protector intervino,bajo la forma,esta vez, (como ocurre en infinidad de ocasiones) de "hermosa señora".

PENSAR EN DIOS DA BUENOS RESULTADOS

Pensar en Dios a veces puede dar buenas inspiraciones para el mundo.Le pasó,por ejemplo,l matemático Gottfroend W. Leibnitz (1646-1719),un matemático alemán al que debemos la creación del sistema binario.

Leibnitz reflexionaba sobre  la Creación y el Ser Supremo,meditaba sobre el orden y el caos,sobre la dualidad luz-oscuridad y del concepto de creación y nada.Entonces decidió simbolizar a Dios con el número 1 y a la nada con el número 0.

El resultado de ello es la creación de un código que llamamos binario y que se basa en el 0 y el 1.El sistema binario ha sido de vital importancia para la era moderna,especialmente en el mundo de la computación y las telecomunicaciones.

En este ámbito tecnológico el código binarios sirve para codificar letras,palabras y números,basándose en el 0 y el 1.En computación el 1 además significa encendido y el 0 apagado.El código binarios ha sido de una gran importancia para nuestro mundo.Y llama la atención que se crease casi 400 años antes de la llegada de la Era Tecnológica.

Pensar en Dios a veces da buenos resultados en la evolución del mundo. Por eso,convendría que pensásemos más en Él.Hay algo que tendremos asegurados: sentir una gran paz interior de sentirnos acompañados por un Padre maravilloso que lo abarca todo.